Darragh pensó en su cabello rojo, los ojos azules, la figura delgada, pero fuerte y esa piel blanca marcada por las heridas de unos niños despiadados con el consentimiento de toda la manada, ¿eso fue todo lo que encontró Gianna en su vida?
¿Por qué no la protegió el alfa? ¿No era ese su deber? ¿Proteger a todos en al manada?
¿Por qué él mismo no hizo más por ella? Debió defenderla de esos latigazos. Debió proteger a esa niña y ahí, con el corazón galopando en su pecho, supo que jamás se perdon