Beth tiró del cinturón, luego del botón del pantalón y la bragueta. Aleksi elevó un poco la cadera para ayudarla a bajar la tela con todo y la ropa interior.
Ella sólo había mirado la erección detrás de la tela, pero cuando la tuvo expuesta ante sus ojos, enmudeció. No eran imaginaciones suyas, aquello era grande y se preguntó si dolería, supuso que sí, ¿no? Es decir, ella no era muy alta y dudaba que entrara por completo en su interior.
La loba se mordió el labio inferior y volvió a repasar c