Mundo ficciónIniciar sesiónLorena se despertó sin hacer mucho ruido, ya que no quería despertar a nadie, aunque quería que Iker le acompañara. Era pronto y quería dejarle dormir, pues debería estar agotado después de dos días tan frenéticos.
Se preparó un café soluble con leche y cogió unas valencianas que había en el armario.
Mientras guardaba el paquete de magdalenas, nota que Iker la abraza por la espalda, le da un beso en la nuca y le susurra al oído: «Te quiero y te amo». Ella gira la cabeza y le da







