Mundo de ficçãoIniciar sessãoLorena se levantó un poco antes para hacer el desayuno, tantas veces lo había hecho Iker que ella decidió hacerlo y dejar que durmiera un poco más.
Cuando estuvo preparado, y como no se había levantado, lo colocó en una bandeja y lo llevó a la habitación, despertando a Iker con un beso.
—Buenos días, princesa, así da gusto despertar.
—Buenos días, principe, para mí si que es un gusto despertar a tu lado.
Tras el saludo, se dieron un abrazo y otro beso y se pusieron







