Mundo ficciónIniciar sesiónPor fin se habían quedado solos y los niños estaban dormidos, por lo que podían hablar tranquilos, ya que hasta ahora siempre había alguien en la habitación.
—¿Cómo estás, preciosa? —preguntó Iker mientras le acariciaba el pelo.
—Un poco cansada, pero contenta de que por fin seamos una familia, aunque me estoy planteando que a lo mejor no deberíamos tener más hijos —dijo Lorena mientras le cogía la mano.
—Amor, como tú lo veas, pues eres tú la que va a pasar por el embara







