A lo largo de su vida, Hannah tuvo diferentes amores hasta que pensó haber encontrado al hombre correcto y, haciendo sacrificios, decidió atar su vida a la de él. Eso no había salido del todo mal; es decir, aunque Edward no era el padre de su hija, el hecho de que su existencia a su lado era una de las razones del nacimiento de Alisson resultaba innegable.
Sin embargo, Edward era el pasado, y hacía bastante que ya no surcaba los caminos del mundo de los vivos.
Hoy se encontraba en el imponente