—Señora… un escuadrón especial vino y se los llevó a todos. Ellos bebían aquí en el bar, pero simplemente vinieron y los sacaron. Pensé en llamar a la policía, pero… al salir me di cuenta de que la policía los acompañaba, así que no tiene caso.
Las quejas de aquel hombre no hicieron más que hacer crecer las frustraciones de una Lenna que chascó con la lengua y, sin perder el tiempo, colgó. Se levantó de la cama y tomó la maleta. Si la gente que lo organizó todo estaba bajo custodia, no tardaría