El trabajo era mucho, pero Hannah lo llevaba bien y, tras unos primeros días agotadores, llegó el sábado y por fin tuvo tiempo libre, más o menos.
—¡Mami, mira, es enorme!
El chillido de Alisson al contemplar la imponente estructura del centro comercial MyZeil le sacó una sonrisa a su madre, que no dudó en darle una palmadita cariñosa en la cabeza.
—¿Verdad que es hermoso?
—¡Lo es!
—Y espera verlo por dentro. Te va a encantar.
Pasaron del imponente exterior de vidrio a un interior de ensueño, y