Hoy Norman tenía el día libre, o al menos eso era lo que Andrew quería.
Esa mañana, mientras se arreglaba para salir con Alisson, su celular comenzó a sonar y, al ver la pantalla, se dio cuenta de que era de su madre. Como se estaba vistiendo, contestó y puso el altavoz.
—Ma, buenos días.
—Andy, buenos días, ¿aún estás en casa?
—Sí, me arreglo para ir a buscar a Alisson. ¿Pasa algo?
Hubo un momento de silencio mientras sacaba sus aretes y se los colocaba. Debía admitir que al principio la idea