En el auto, Alisson empezó a cabecear, y cuando llegó a casa, a pesar de sus ánimos contándole todo a sus abuelos, al bañarse con agua tibia cayó rendida a los brazos de Morfeo, agotada por todo el ajetreo del día.
Tras arroparla en la cama y apagar la luz, Andrew sintió como si el día más perfecto de su vida acabara de llegar a esa suave planicie de calma y anhelo, y esa calidez, a pesar del ligero dolor que seguía en su espalda tras cambiarse de chaqueta, lo inundó por completo.
Hannah y Andr