Capítulo 38. El ataque.
No se trataba de una, sino de dos avionetas. Los alfas se agazaparon entre la maleza esperando que aterrizaran y salieran los tripulantes.
En cada nave se hallaban seis personas, el piloto más cinco sujetos fuertemente armados y con porte de ser luchadores entrenados. Todos vestidos con trajes militares, aunque sin ningún tipo de insignia que los identificara con alguna institución o empresa.
No había rostros conocidos. Estos pertenecían a un grupo nuevo. Ni el tal Dalbir de facciones hindúes,