42. No te odio
Su madre no había llegado a hablar con él y decir que estaba con el genio como mil demonios era poco. Todo se le estaba complicando más de lo debido por cosas que no deberían estar pasando y sabía que parte de eso era por culpa de él.
Sin embargo, no tenía tiempo para arrepentimientos, debía hablar con la fierecilla lo antes posible, antes de que la bruja llegara y su madre terminara de joderlo todo.
Al llegar al pasillo de la habitación donde se encontraba Sofía todo su cuerpo se tensó al sent