Ryan estrechó a Ava en sus brazos, había llegado minutos antes, había estado observando con profunda ira como Raúl consolaba a su hijo enfermo y para Ava no tenía una frase de cariño.
—Ya estoy con ustedes —susurró, de inmediato, buscó a Hope con sus ojos, respiró aliviado, se puso de pie y junto con Ava se acercó a su hija, la abrazó bien fuerte. —¿Cómo están? —Las miró a ambas—, ¿se encuentran bien?
Hope se aferró al cuerpo de su tío, empezó a llorar desahogando todo el miedo y el nerviosis