—¿¡Qué!?
Vanessa se puso de pie, resopló, negó con la cabeza, la amenaza de Ryan perturbó su cerebro.
—¿Serías capaz? —indagó. Lo miró a los ojos.
—Lamentablemente, no me dejas otra alternativa, me he encariñado con Ava, y a ti no deseo perderte. —Bufó y se reflejó en los ojos de ella.
Vanessa notó en la expresión de la mirada de Ryan que era incapaz de cumplir con esa amenaza, si la estaba protegiendo de Rose, él no le iba a hacer daño de esa forma.
—Tus recursos son desesperados, en el