Vanessa había conseguido el empleo de asistente de presidencia en una compañía de seguros; sin embargo, el ambiente laboral en aquella compañía era tenso. Cuando pedía ayuda, o que le informaran sobre algo que no sabía, nadie la apoyaba, y se sentía perdida.
Un golpe secó la sacó de sus cavilaciones. Notó que una de sus compañeras colocó encima de su escritorio varios folders.
—Pasa estas pólizas al sistema de la empresa, el jefe lo requiere ya —ordenó.
—Pero aún no me han capacitado con r