—Son Ava y Hope —susurró conmovida. —¡Qué hermoso! —Se llevó la mano al pecho, mirando como las dos aparecían sentadas en unos columpios llenos de flores.
—Me alegra que te guste. —Ryan sonrió complacido.
—¡Es hermoso! —exclamó con la voz entrecortada sin dejar de ver el cuadro—, las has plasmado tan real, se ven tan felices ambas. —El corazón se le encogió.
Ryan deglutió la saliva con dificultad, inhaló profundo.
—Son dos ángeles —susurró.
Vanessa elevó su rostro, lo observó a los ojos,