Capítulo 115: Nunca vuelvas a ensuciar su memoria.
Majo arrugó la nariz, sintió ganas de abofetearlo, pero no iba a caer en sus provocaciones.
—Mire doctor Arismendi, déjeme en paz, caso contrario voy a acusarlo de acoso —musitó con firmeza.
Salvador sonrió, con esa expresión de ironía.
—Para eso necesitaría pruebas, y hasta donde yo sé en el bar no la obligué a nada —murmuró triunfante—, pero no vine a revivir eso, sino a pedirte que destruyas a Ralph Knight —solicitó con firmeza, con la mirada oscura, y los labios apretados.
—Ese es mi tr