Capítulo 122.
Tengo que apurarme, siento la mirada de este tipo sobre mi todo el tiempo, y no puedo evitar ponerme nerviosa.
¿Acaso esta sospechando algo? Intentando hacer las cosas rápido, tomo un vaso limpio, me agacho y pongo un poco de hielo, y fingiendo buscar una pajita, tomo un pequeño sobre de mi bota.
—Una noche tranquila —dice de pronto una masculina pero seductora voz.
Levantando rápidamente la mirada, miro a ese misterioso cliente frente a mi, el cual es tan atractivo que incluso habla bonito.
—