Cuando la escuchó vomitar en el baño, se asustó y este incrementó cuando ella se negó a responderle, aun así, dejó de oír la llave de la ducha. Estaba consciente, eso lo tranquilizó. Sin embargo, cuando abrió la puerta y vio su aspecto pálido, más fantasmagórico. Lo supo. Había agotado todas las reservas de energía en su cuerpo y la falta de alimentos le pasaba factura a su cuerpo.
Se detuvo frente a ella cuando la miró apoyarse en la pared y dar pasos inseguros y tambaleantes. Sabía que con lo