Lo que no debió ocurrir...
ebía alejarla…, debía alejarla. Todo el día lo pensó y mientras más lo hacía, más seguro estaba de que era lo correcto. Y después de escucharla cantar esa canción, supo que ella era todo lo que alguien quisiera tener y que, su deseo más grande era vivir un amor que él no podía darle.
¿Podía él hacer feliz a alguien en verdad? ¿Podría ser capaz de amar a otra mujer sin que esta huyera u optara por alguien más? ¿Podría hacerlo sin perder una vez más su corazón en el intento?
«No, por supuesto qu