Antes de regresar al comedor, Katherine marcó el número de celular de Anna Collins, si bien una de sus tristezas era sus nacientes sentimientos hacia Daniel, también estaba la angustia al no saber el paradero de Anna. Ella era la única persona que le importaba fuera de ese lugar. Allí, contrario a lo que en un primer momento sopesó que sería una cárcel, no se sentía una prisionera, Descubrió cuanto le maravillaba cada cosa que se hacía, el movimiento constante de las personas le otorgaba vida al
Emma Richardson
Doble capítulo hoy... Gracias por acompañarme en esta historia.
Besitos.