Carla cerró la puerta de su casa con un leve temblor en las manos. La confesión de Ricardo en la clínica aún resonaba en su mente como un eco que no lograba callar. "Sofía está embarazada". La frase la había tomado completamente desprevenida, y ahora, al cruzar el umbral de su hogar, se sentía dividida entre el impulso de contar la verdad y la confusión que le provocaba enfrentar una realidad tan inesperada.
Al entrar, notó que había un inusual ajetreo en la sala. Los rostros de su familia refl