Esperaron un mes para el bautizo de Emma y un mes fue el tiempo que pasó en el que Deanna se negó a ver o hablar con Harry. Pero se habían agotado las excusas porque Daniel sería el padrino.
Y no lo pudo evitar, cuando la volvió a ver en la puerta de la iglesia llegando con su hermano y sobrinos como si fueran una familia, la punzada en el pecho. Pero todos esos sentimientos debían esfumarse tarde o temprano, había decidido que así sería.
Fue la primera vez que Deanna conoció a la niña, además