Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer parada frente a él que lo miraba con asombro y desconcierto era tan parecida a Deanna; el mismo cabello, ojos, hasta la postura de su cuerpo. Y la misma mirada incrédula. Tendría apenas unos 10 años más que él, aparentaba menos. La otra mujer, en cambio, tenía una enorme sonrisa en el rostro, el cabello blanco y una expresión de felicidad. Intimidado, Daniel Crusher estaba intimidado.
Cuando Deanna les contó que se había casado, por qué y con quien, su madre se puso pálida, grit






