Mundo ficciónIniciar sesiónYo sigo a mi mejor amiga por las escaleras. Me detengo en los tres últimos peldaños y espero a que ella encienda la luz.
—¡Tarán!— Dice Lydia mientras amplía sus brazos al tiempo que todas las bombillas LED del lugar se van encendiendo.
Tenía varios meses sin venir a este lugar después de haber vivido un par en él y aun me sorprende lo enorme que es. En mi pueblo ni siquiera había un gimnasio, si la gente







