Capítulo 73 —El escondite
Mauro la besó antes de que Vera pudiera volver a mirar el papel.
No fue un beso suave ni cuidadoso. Fue un beso con ganas, con miedo, con rabia, con esa forma desesperada que tenía Mauro de demostrar presencia cuando las palabras todavía no alcanzaban. Le tomó el rostro entre las manos y la besó como si quisiera devolverle algo que Arturo acababa de arrancarle.
Vera se aferró a su camisa.
Durante unos segundos no pensó en la prueba de ADN, ni en Inés, ni en Arturo senta