Capítulo 24 —La señora Greco
Vera despertó antes que Mauro.
Durante unos segundos no supo qué la había sacado del sueño. No había ruidos en la suite, ni golpes en la puerta, ni hombres anunciando tragedias a deshoras. Solo la luz suave entrando por las cortinas y el peso extraño de una mañana que parecía demasiado tranquila para pertenecerles.
Se giró con cuidado. Mauro dormía a su lado.
La noche anterior habían terminado cada uno en su espacio, con esa distancia prudente que ninguno de los dos