Yo me sentía sin fuerzas y como si hubiese caído una pesada manta sobre mí que me impedía moverme. Sabía que me estaba comportando de la manera más irracional posible, esta no era yo, yo había pasado tantas cosas en mi vida, y jamás me había quedado así.
Cuando había muerto mi abuela, yo estaba preparando un funeral y estaba atendiendo todas las personas que me dieron el pésame, me enfrasqué en el trabajo para distraerme. Cuando me enfermé, tuve mis etapas oscuras, pero yo siempre volví a leva