—Doctor Wagner... ¡Felicitaciones! Me he enterado de que ha sido padre.... debe ser un sentimiento maravilloso. Yo y mi esposa no hemos decidido, pero... ¡No puedo imaginar cómo debe sentirse!— me decía Wallace cuando me la encontraba en el pasillo del hospital. Sonriendo de oreja a oreja.
Yo me había prácticamente encerrado todos estos días en el Instituto, intentando alejarme de toda la situación. Claro que eso había resultado en un alejamiento físico... porque si hablábamos de lo emocional,