—¡¿Estas demente?!—siseo el teniente con los dientes apretados, intentando no llamar la atención de Lyra.
—¿Recién ahora lo notas?—se burló Rhaegal con una sonrisa lupina tirando de sus comisuras.
Peter pasó una mano por su cabello oscuro, mientras lanzaba una mirada lasciva hacia el sitio donde se encontraba Lyra, hablando con Rhen en un tono bajo, intentando explicarle lo ocurrido de la mejor manera y forma posible.
La actitud despreocupada y desinteresada de Rhaegal era de lo más aterradora,