El corazón de Lyra se apretó con brutalidad en un puño de hierro, en la soledad de los corredores de aquel frío castillo las lágrimas comenzaron a deslizarse de sus ojos, mientras un doloroso soroso grito cerraba su garganta, imposibilitando dejar salir el aire de sus pulmones compungidos.
Todos sus sueños, las esperanzas de un futuro, todo se había desecho al igual que su corazón. Aquella sensación desfallecida de sentirse morir con cada aliento que sus pulmones exhalaban, eso era la señal más