Rhaegal no pudo pegar los ojos en toda la noche, miles de pensamientos se apoderaron de su mente, volviendo esta una zona turbada y algo peligrosa.
Sería un necio si decía que no tenía miedo por la vida de Lyra, pero en su interior intentaba aferrarse con firmeza a la idea de que Hades no la lastimara, al fin y al cabo, él había visto las emociones que invaden el corazón del rey.
Rhaegal sabía que Hades la cuidaría, ¿Pero hasta qué punto? Bien sabía él que si su hermano se enojaba era capaz de