Alexander habia visto a muchas mujeres atractivas y bellas a lo largo de su vida. Algunas elegantes y con clase, otras con menor poder adquisitivo y mayor belleza natural. El mismo habia contemplado a Bianca con sus propios ojos en multiples situaciones.
La habia visto con ropa fina y elegante, como también la habia visto con su ropa de “trabajo” aquella primera noche. Incluso, el millonario habia tenido el placer de contemplarla totalmente desnuda, con una sonrisa como única prenda.
Y aun asi