—Alec, eso es espantoso—susurro Bianca entre dientes, inclinándose en su dirección, en el momento justo en que la diseñadora se habia alejado en busca de mas sacos.
Alexander estaba junto a ella, con un espantoso traje verde aceituna, según aseguraba la diseñadora. Pero Bianca estaba segura de que aquel color era verde caca de bebe.
Y el millonario también estaba de acuerdo con su falsa esposa.
—¿No te gusta la chaqueta?—pregunto el alzando una ceja con ademan burlon al espejo.
El problema no e