Las palabras le fallaron, mientras sostenia su mirada con cierrta expectativa.
Daniel estaba tan cerca que casi podia sentir el calor de su cuerpo filtrándose hacia el de ella. Nunca habían estado tan cerca el uno del otro, jamás, ni siquiera en la motocicleta parecian estar tan cerca.
Durante algunos instantes, Bianca tuvo la feroz convicción de que Dan la besaría, que el acortaría los pocos centímetros que los separaban y reclamaría sus labios con pasión.
Pero no lo hizo.
Dan jamás lo haría.