Alexander:
El millonario se obligo a sonreir en respuesta a una broma que Franchesca acababa de decir. No es que sus chistes fueran malos, sino que su mente estaba demasiado lejos de allí como para prestar atención a una sola cosa que saliera de sus labios.
—Alexander… ¿Estas aquí conmigo?—pregunto ella con tono delicado, sosteniendo su mirada.
El millonario sintió un poco de vergüenza, mientras enderezaba su postura. Ya habían recorrido absolutamente todo el museo y no habia mucho mas que mira