Bianca se obligo a sonreiré a los lobos que la rodeaban. Ella mantuvo la mirada clavada en el frente durante todo el rato en que Alexander llevaba a Franchesca al centro de la pista de baile.
Ella apreto su propio corazón, obligándose a no sangrar por amor. Bianca podía soportarlo, tenia que hacerlo. No tenia otra opción mas allá de lograrlo. Aun asi, por mas que buscara fingir lo contrario, verlo al millonario allí, sosteniendo a Franchesca entre sus brazos le resultaba demasiado doloroso.
—¿E