Alexander estaba aterrado. Los nervios se lo estaban devorando lentamente mientras luchaba con todas sus fuerzas para sofocar aquellos temblores que sacudían sus manos de manera constante.
Su enfoque estaba puesto en el nudo de la corbata. Un nudo que habia realizado incontable cantidad de veces a lo largo de su existencia, pero que en ese preciso instante no tenia la menos idea de como llevarlo adelante.
Para su desgracia, Simon estaba en su propia casa, preparándose para acudir al evento. No