Alexander movió el nudo de su corbata, desajustándola para permitir que el oxigeno llegara a sus pulmones y aplacara un poco del incendio que avanzaba en su interior. El había dejado a Franchesca en su casa hacia alrededor de veinte minutos, luego de llegar a un arreglo con ella.
Todo había sido dicho, el le había revelado absolutamente toda la verdad sobre su situación con Bianca, para finalmente, aceptar la propuesta que ella le ofreció.
Estaba avergonzado por todo. Era demasiado evidente que