Luego de dejar a Cris en la escuela, Paula y Juan Andrés, se dirigieron a la clínica que miraron por internet.
En el camino ningún de los dos dijo nada, cada uno iba sumido en sus pensamientos, rogándole a Dios por un milagro, y que Sergio les hubiera mentido.
Cuando llegaron a aquel blanco edificio, Paula soltó un suspiro, y tomó la mano de Andrés.
—¿Qué va a pasar si el doctor Sergio no mintió? ¿Has pensado en esa posibilidad?
Juan Andrés giró su rostro, su mirada se volvió a llenar de