Malú y Abel miraban la interacción de las parejas, sin comprender nada.
—¿Crees que debo intervenir? —averiguó Malu a su esposo.
—Pues… sabes bien que en temas de pareja es mejor no meterse; sin embargo, no sé si ellos continúen el viaje, no los podemos obligar, la situación está tensa.
—Tienes razón, vamos a esperar unos minutos —resopló preocupada—. Me gustaría saber qué está pasando.
—Cariño, no seas impaciente, esperemos a que nos cuenten —recomendó Abel, besó los labios de Malú.
En eso