Capítulo 71: Convertí la mentira, en verdad.
Joaquín inhaló profundo, arqueó una de sus cejas, observó al hombre a los ojos.
—¿Qué recado? —indagó. —¿Mi hijo les debe dinero?
—Si fuera una cuestión de plata, créame que ya se lo habríamos cobrado de una u otra forma, usted sabe que las deudas en este país son sagradas —espetó con voz ronca—. Su hijo se ha metido con una de mis chicas, con la mejor, y gracias a eso, mi negocio está perdiendo clientes y dinero —comentó—, dígale que nos regrese a Luciana, y nosotros lo dejamos en paz.
Joaqu