Luciana se removió del agarre de los hombres de confianza del jefe.
—¡No por favor! —gritó mientras la bajaban a la fuerza y prácticamente la arrastraban hacia una esquina.
Una mujer mayor, vestida con una minifalda muy corta rojo vibrante, y una blusa tipo top enfocó sus ojos en la muchacha.
—Así que esta es la que el jefe quiere que ponga en las calles. —Recorrió a Lu con la mirada—, es muy bonita, lástima que tonta, el patrón tenía planes para ti. —La observó con desprecio.
Luciana observ