Elizabeth subió al avión y se acercó a Bastian para sentarse a su lado lo que durara el vuelo.
Andrew le echó los bracitos para que lo sostuviera y lo acomodó en su regazo.
—¿Cómo fue todo con el infiel? —le susurró Bastian muy bajito para que no escucharan los hijos de los Turner.
Esa familia tenía una capacidad única para escuchar conversaciones ajenas.
—No lo sé, me siento muy mal, es peor que cuando me marché a París. Siento que me están arrancando el corazón del pecho. Yo no sé qué haré si