Decidí acercarme hasta la barra, era el mejor punto de visión y ya era hora de concentrarme, empezar a hacer lo que vine a hacer, buscar a Julieta. Caminé entre la gente y en una enorme mesa central estaban mis objetivos.
Julieta sonreía mientras sostenía una copa de champán en la mano, a su lado, Don Marco, no dejaba de hablar; alrededor de ellos, distribuidos en la mesa, estaban Mauro, el hermano de Don Marco y Giovanni, el hermano de Julieta, además de otros hombres de altos rangos, algunos