—No. Oliver, debes ser consciente de las cosas, esto no es nada negociable, si se lo dices a Barbara seguramente no lo tomara nada bien. Sería como decirle que solo tú puedes controlar a su hijo. ¿Te das cuenta de eso?
Ernest veía a Oliver como un bicho raro. ¿No se suponía que iba a tratar de arreglar las cosas? ¡¿De dónde salio la idea de vivir con ellos?! Casi quería abrir su cabeza para ver dónde había alojado tanta estupidez últimamente.
Pero para su descontento, Oliver ya había hecho sus m