El nudo que fue difícil de soltar.
Oliver sintió como su sangre comenzaba a hervir y el aura a su alrededor comenzó a tornarse amenazante. Marcus sintió la hostilidad, pero no se movió en absoluto.
Sabía que lo que había hecho no tenía perdón, entendía ése sentimiento y dado que Oliver ya tenía la mayoría del plan y Héctor ahora seguía con vida y estaba relativamente de su lado, no les sería difícil hacer el resto.
Lo merecía.
Estaba por decirle sus últimas palabras a Liliana, pero ésta, con una fuerza desconocida lo abrazó con