~POV IRENE~
Sentada en el asiento trasero del auto de Enzo, únicamente podía ver la expresión de su rostro mediante el retrovisor y aunque la visión era escasa, se notaba que era un caos, no solo mentalmente sino también emocional. A su lado, en silencio permanencia, la mujer que tenía entendido era su abuela y lo cierto es que era tan imponente como me la había imaginado una semana atrás cuando él me comento que tarde o temprano debíamos ir a visitarla ya como una pareja establecida.
Más, des