Tercer libro: Capítulo 4.
CAPÍTULO 4: DE RODILLAS.
Las amenazas de Leonardo, no salían de la cabeza de Emma. No había podido conciliar, ni siquiera un instante de paz, no importaba lo que Liam le dijera, no importaba las promesas que su esposo le hiciera, no podía sacarse del corazón aquel oscuro presagio de que Leonardo haría todo lo posible por arruinar su vida, así como él creía, ella se la había arruinado a él, pero Emma no había hecho nada, más que huir de alguien que acabaría con ella tarde o temprano.
El silencio