Capítulo 12: No renuncies.
Tan dulces como los más exóticos y prohibidos caramelos: así eran sus labios, así eran los labios de Emma, cuando su secretaria quiso alejarse del beso, él actuó con rapidez y la sujetó por la cintura, inclinando hacia él a medida que restregaba sus labios con un repentino deseo, nunca había probado unos labios tan dulces en toda su vida, aquello era demasiado decir, si se tenía en cuenta de las muchas bocas que había besado.
Emma temblaba, como una adolescente que recibía su primer beso. Aquel